La FAUBA crea un vivero institucional de especies nativas

7 de julio de 2026

La Facultad de Agronomía de la Universidad de Buenos Aires (FAUBA), a través de la Subsecretaría de Ambiente, lanzó FAUBA Nativa, un vivero institucional de plantas nativas. La iniciativa busca responder a uno de los principales desafíos de los proyectos de restauración ecológica y promoción de la biodiversidad: la escasez de especies vegetales autóctonas producidas localmente.

La medida se enmarca en un proceso que la Facultad viene desarrollando desde hace varios años para promover la biodiversidad en el predio: la creación del Biocorredor de la FAUBA. «Este trabajo continúa fortaleciéndose mediante la incorporación de nuevos módulos de vegetación nativa y el reconocimiento al proyecto ‘Conozca a los visitantes florales de la FAUBA’, orientado a la investigación, divulgación y conservación de insectos polinizadores», aseguró la Lic. Micaela Olivan, subsecretaria de Ambiente.

Actualmente, el vivero produce más de 70 especies nativas representativas de las ecorregiones Pampa, Espinal y Delta e Islas del Paraná, y se consolidó como un espacio que busca integrar docencia, investigación, extensión y gestión ambiental.

Además, involucra a más de 40 estudiantes voluntarios/as de siete carreras, quienes participan en tareas de producción de nuevos ejemplares, educación ambiental y mantenimiento del Biocorredor de la FAUBA.
“Las plantas nativas forman parte del patrimonio natural de cada región y cumplen funciones esenciales para el funcionamiento de los ecosistemas. Constituyen un componente clave para la conservación y restauración del ambiente”, destacó.

Según Olivan, las especies nativas cumplen un papel fundamental en los ecosistemas urbanos. Muchas de ellas son fuente de alimento y refugio para insectos polinizadores, aves y otros organismos.
Entre las especies producidas por FAUBA Nativa se encuentra el Tala (Celtis tala), árbol característico del Espinal que funciona como hospedero de mariposas como la Zafiro del talar y la Ochenta chica. También la Malva rosa (Pavonia hastata), asociada a mariposas como la Ajedrezada y la Dama manchada; y la Pasionaria o Mburucuyá (Passiflora caerulea), cuyas flores atraen abejas, mariposas y escarabajos.

“Estas interacciones biológicas resultan esenciales para sostener cadenas alimentarias y favorecer la presencia de flora nativa en ambientes urbanos cada vez más fragmentados”, explicó.
La creación del vivero también permitirá ampliar el Biocorredor de la FAUBA, una red de canteros con vegetación nativa que conecta distintos sectores del predio de Agronomía y favorece el desplazamiento de especies.

En los últimos meses, el proyecto impulsó nuevas plantaciones en distintos puntos de la Facultad y desarrolló jornadas participativas junto a docentes, estudiantes y organizaciones de la comunidad. Asimismo, se propone profundizar la articulación con cátedras y proyectos vinculados a la temática de las plantas nativas, con el objetivo de que la producción del vivero contribuya a sus actividades de investigación y vinculación con el medio.

Deja una respuesta

Deja una respuesta