27 de abril de 2026
La licitación para la concesión de Tecnópolis ha desatado una tormenta política y empresarial. Lo que se presentó como un mentiroso plan de modernización del predio de 54 hectáreas en Villa Martelli, es una privatización que avanza a pasos agigantados.
La productora Foggia Group, estrechamente vinculada a la virtual presidenta del país, Karina Milei, fue quien pagó todos los actos donde privados de Milei como la presentación de un libro en el Luna Park. Pero nada es gratis.
La licitación bajo sospecha involucra a Manuel Adorni y Karina Milei. El parque quedó en estado de abandono y solo se acondicionaron los sectores para eventos comerciales. El predio pasó a usarse para alquiler de eventos privados con tickets que arrancan de los 110 mil a 250 mil pesos administrados por esta dupla denunciadas reiteradamente por varios desfalcos de plata del estado.
El concurso público abierto por la Agencia de Administración de Bienes del Estado (AABE), depende de Adorni y luce groseramente direccionado a este consorcio de empresas con vínculos directos con el gobierno, que ya motivó dos denuncias penales por administración fraudulenta agravada, negociaciones incompatibles, cohecho y tráfico de influencias, que los jueces no tuvieron en cuenta. Cajonearon todas las denuncias.
Tecnopolis fue creado en los festejos del Bicentenario, desde entonces allí se mantuvo una programación cultural y científica gratuita, de altísimo nivel.
Por allí pasó un proyecto que buscó poner en valor la soberanía científica y tecnológica argentina y contagiar vocaciones, con espacios del Conicet, la Conae, las universidades y los distintos ministerios, y una enorme infraestructura cultural desplegada a tal efecto. Cada año era visitada por millones de personas que venían de todo el país.
Un negocio perfecto
Repasemos la estrategia: Foggia es la empresa vinculada a Karina Milei y Adorni por su parte, habilito a participar del negocio a la consultora ontológica de su esposa Bettina.
En este fabuloso desfalco participan Direct Tv y Torneos y Competencias, pero, aunque no figura en los papeles, no están solas: poco antes del concurso, integrantes de sus directorios pasaron a integrar también el directorio de una empresa ligada a Milei: Foggia Group.
Desde hace un tiempo, el parque de Tecnópolis está siendo desguazado. Quienes ingresan describen un estado de abandono generalizado, a excepción de las obras que se hacen para gigantescos escenarios al aire libre que benefician a los futuros concesionarios, porque ya tienen hechas las obras con dinero del estado.
La concesión es por un plazo de 25 años, por un monto de 611 millones de pesos mensuales, a pagar a partir de los 2 años y medio de concesión, “en virtud de las elevadas inversiones” (que hace el estado) y por la obtención de las habilitaciones correspondientes (que hará el estado).
El desembarco estratégico previo a la licitación
El movimiento de piezas en el tablero corporativo comenzó mucho antes de que el pliego fuera de dominio público. Según registros comerciales y fuentes del sector, el directorio de Foggia Group experimentó cambios sustanciales que apuntan a una alianza estratégica con el conglomerado Werthein. Tras la salida de Mara Gorini —quien dejó la actividad privada para convertirse en la mano derecha de Karina Milei—, se incorporaron figuras como Marcelo Wegbrait y Fabián Suffern.
Sin embargo, el dato central fue la reciente designación de Ricardo Silbermins que no es un nombre cualquiera: integra los directorios de firmas como Landmark y Cachay SA, ambas bajo el ala de los Werthein. Este grupo económico, que controla gigantes como DirecTV a través de Technomedia, parece haber encontrado en Foggia el vehículo ideal para desembarcar en el negocio de los eventos masivos.
La relación entre Foggia Group y el oficialismo no es circunstancial. La empresa fue el motor que financio la presentación del libro de Milei en el Luna Park, su participación como cantante en el Movistar Arena entre otros eventos personales. Nada es gratis.
La salida de Mara Gorini de esta productora para ocupar un despacho estratégico en la Casa Rosada cerró un círculo de confianza que se traduce en beneficios informativos y operativos. Marcelo Dionisio, quien quedó al frente de la firma, mantiene el diálogo fluido con la estructura gubernamental, un activo invaluable ante una licitación de esta magnitud.
Malestar en la industria
El sector de la producción de espectáculos en Argentina es competitivo y está dominado por jugadores de peso como Fénix, DF Entertainment, La Rural y el joint venture entre Clarín y La Nación. Para ellos, las condiciones del pliego son desalentadoras. El plazo otorgado por el Estado para presentar un proyecto integral de explotación por un cuarto de siglo fue de apenas un mes, un tiempo récord para una inversión que involucra 54 hectáreas y más de 30.000 metros cuadrados cubiertos.
Las críticas apuntan a que el margen para competir de firmas internacionales como Messe Frankfurt es inexistente frente a una propuesta que parece haber sido redactada conociendo de antemano la capacidad técnica y financiera de la alianza Foggia-Werthein.
Es relevante destacar que los pliegos fueron elaborados durante la gestión de Nicolás Pakgojz en la Agencia de Administración de Bienes del Estado (AABE), un funcionario de extrema confianza de la presidenta virtual de Argentina, Karina Milei que hoy se desempeña como legislador. La sombra de Pakgojz sobre el diseño del negocio de 25 años es otro de los puntos que los competidores señalan como una falta de ética.
Tecnópolis privatizado será un activo inmobiliario y logístico estratégico. Con 3.600 plazas de estacionamiento y accesos directos desde la General Paz, su escenario principal tiene el potencial de competir directamente con el Movistar Arena.
El Gobierno se prepara para cerrar una de las concesiones más jugosas y perversas: de un «Tecnópolis del pueblo» a una explotación privada bajo la realidad de un fabuloso negocio donde el poder político y sus amigos millonarios son una vez más, los principales beneficiarios usando los bienes del estado para beneficio propio.
