Otro golpe a las comunas: una subsecretaría de veredas rotas

En forma totalmente ilegal y sin cumplir con la constitución, ni respetar la ley de Comunas, el Jefe de Gobierno, Horacio Rodríguez Larreta  firmó el decreto 208/17 creando la Subsecretaría de Vías Peatonales, con un presupuesto de $ 390 millones, para reparar veredas rotas, un paso más hacia el vaciamiento de las Comunas.

De esta forma se crea la Subsecretaría de Vías Peatonales bajo la dirección de María Clara Muzzio cercana a Macchiavelli y que viene de comandar la Subsecretaría de Uso del Espacio Público.

La justificación del Gobierno porteño tiene que ver con ciertos desmanejos que se efectuaron en diversos barrios con el sistema de contratación anterior. En varias Comunas se registraron irregularidades, como contrataciones directas por decretos de urgencia y dentro de procesos poco transparentes, que corrían por cuenta exclusiva de los presidentes comunales.

Los comuneros opositores manifestaron su descontento con la medida a través de un comunicado: “La ley de comunas dice bien claro, en su artículo 10, que el estado de las veredas depende de las comunas y de nadie más. Pero, aunque la ley es clara, primero a Mauricio Macri, y ahora a Rodríguez Larreta, parece no importarles lo que dice, y avanzan en contrataciones que poco solucionan el estado de las veredas. Hay un proceso claro de vaciar a las comunas de competencias y dejarlas definitivamente al margen de todo”.

Camila Rodríguez, juntista de la Comuna 15 por el FpV, opina que “esta es una embestida más que genera el Gobierno de la Ciudad para jaquear a las competencias de las Comunas. Así como están haciendo en Nación con la duplicación de Vialidad Nacional, en la Ciudad se han dedicado a duplicar y triplicar funciones de las Comunas, siempre sacándoles presupuesto y competencias a las Juntas Comunales y Consejos Consultivos”.

“Hace más de ocho años que el Gobierno porteño tiene un desquicio absoluto vinculado a la obra de veredas, y esto es una mancha más en el tigre, que ve a las veredas como un negocio, no como un servicio público y que hoy lo reordena bajo el Ministerio de Ambiente y Espacio Público. Las Comunas, con presupuesto, podrían perfectamente resolver el problema de la transitabilidad de una manera mucho más efectiva. En lugar de descentralizar el presupuesto se lo vuelve a concentrar en una estructura administrativa que no va a funcionar porque para ellos las veredas son un negocio más de la obra pública”, concluye la comunera.

Incluso juntistas del oficialismo deslizaron su disconformidad con el asunto, uno de ellos es Carlos Guzzini, presidente de la Junta Comunal 11, “A mi entender es un retroceso. Mis diferencias fueron comunicadas oportunamente al Ministro Macchiavelli, también al Jefe de Gabinete y a la flamante subsecretaria de Vías Peatonales.

Sin lugar a dudas Buenos Aires tiene un problema de veredas grave. Hay una confusión entre las obligaciones de los frentistas y el Gobierno de la Ciudad al respecto. Hay una falta de control preocupante sobre las intervenciones en veredas de los servicios públicos. La idea es buena, porque, se hace una mesa coordinadora entre los servicios y el Gobierno”.

“Vuelvo a repetir, creo que nosotros deberíamos haber formado parte de esa mesa. Nos mostraron estadísticas, con los que tampoco estuve muy de acuerdo, que indicaban que el promedio de metros cuadrados de veredas rotas por arbolado era el 12%. Yo, sin hacer un estudio profundo, puedo asegurar que en la Comuna 11 ese promedio es mucho más alto”, opinó Guzzini al periódico Devoto Magazine.

“La Comuna ya no tendrá a cargo los recursos para veredas como los tenía antes. Desde la nueva Subsecretaría nos pidieron un listado para hacer 80 frentes, al menos de acá a fin de año. De lo que se seguirá haciendo cargo la Comuna como lo venía haciendo, es de la reparación de veredas por roturas del arbolado”, declarò Guzzini.

Según un relevamiento oficial en 2015, el 52% de los frentistas padecía algún tipo de daño en su vereda: desde baldosas flojas hasta la destrucción total. Dos tercios de esos daños habían sido causados por la acción de empresas de servicios y, por lo tanto, su arreglo dejó de ser responsabilidad del frentista.

Los permisos para aperturas en la vía pública -que se practican, en su mayoría, en veredas- se triplicaron desde enero de 2016: pasaron de 250 a 800 por día. Y las estadísticas de reclamos también muestran un malestar creciente entre los vecinos por este trastorno: durante el mandato de Mauricio Macri como Jefe de Gobierno las quejas por veredas ocupaban el quinto lugar, mientras que subieron al cuarto durante 2016, ya durante la gestión de Horacio Rodríguez Larreta. Hoy suman 100 por día.

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