Vivir apurado, un mal de nuestros días
Hoy en día es muy común escuchar frases como “ando corriendo de un lado al otro”, “no tengo tiempo”, “el tiempo no me alcanza”, “estoy a mil”. Estamos tan acostumbrados a escucharlas y pronunciarlas que –y tal vez, por esa misma “falta de tiempo”- no nos detenemos a pensar en lo que implican. Lo cierto…
