La justicia para la construcción de diez edificios en el barrio de Caballito

Los negocios inmobiliarios avalados por Larreta a costa de espacios públicos no tienen límites.La justicia porteña volvió a frenar un proyecto inmobiliario en el barrio de Caballito, donde dos empresas pretenden levantar un conglomerado de edificios y un centro comercial a cielo abierto en una zona de alta densidad habitacional.

La Sala II de Cámara de Apelaciones del fuero en lo Contencioso, Administrativo y Tributario revocó un fallo de primera instancia que autorizó un complejo de 1188 departamentos en Avellaneda al 1300, bautizado como “Ciudad Palmera”.

La presentación vecinal en la justicia denuncio el “master plan” a desarrollarse e hizo foco en los alcances del estudio de impacto ambiental y la factibilidad respecto del uso de las redes de agua, luz y cloacas.

Los terrenos pertenecen desde 1999 al grupo IRSA, que por más de una década intentó construir allí un shopping de diez pisos y un conglomerado de departamentos, pero requería un cambio de zonificación de la superficie por parte de la Legislatura porteña que nunca obtuvo pese a siete intentos.

Entonces IRSA dividió los terrenos y transfirió una de ellas a la firma Portland, a cargo del desarrollo inmobiliario denominado «Ciudad Palmera», para evitar las modificaciones urbanísticas desde el Parlamento.

En agosto del 2020 el juez de primera instancia Darío Reynoso ordenó mediante una medida cautelar la paralización de la obra, pero a tres años de aquella orden y en un nuevo fallo emitido en junio, el juez consideró que existían «nuevas circunstancias fácticas» para revisar su anterior opinión. Así Reynoso suspendió la medida cautelar y habilito la obra, provocando fuertes protestas callejeras con la consigna “No al Shopping”.

Luego la Sala II de la Cámara revocó el fallo de primera instancia de Reynoso que autorizó la construcción y tomó entre sus argumentos el informe de la fiscal de cámara Karina Cicero:  “el proyecto está diseñado para funcionar como un conjunto total donde cada una de sus partes, es decir, edificios, cocheras, galerías y locales comerciales de cada parcela, es el resultado final de la obra como proyecto global”.

 La demanda de los vecinos busca frenar la construcción de edificios en defensa de los espacios de suelo verde, dado que el predio de IRSA es lindante a un playón ferroviario en la estación de Caballito, que las asociaciones barriales buscan convertir en un parque público.

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