Hipertensión Arterial Una dolencia subestimada

Cuando de salud se trata, es común escuchar que la gente muestra gran preocupación ante la posibilidad de padecer enfermedades invalidantes o deterioros neuropsiquicos que comprometan las facultades mentales y la autonomía.

Todos aspiramos a vivir saludablemente y con independencia, sin tener que soportar limitaciones de distinta índole.

Muchas de dichas invalideces pueden prevenirse con el control de los factores que son su causa.

Dentro de esos factores (obesidad, sedentarismo, tabaquismo, diabetes mellitas, dietas de alto contenido de grasas y sal, altos niveles plasmáticos de colesterol o triglicéridos, etc) cobra especial relevancia la hipertensión arterial.

Múltiples  investigaciones en todo el mundo han demostrado que la mayoría de los accidentes cerebro vasculares están relacionadas con la existencia de diferentes grados de hipertensión arterial no tratada o mal controlada.

Esta comprobado que aun con elevaciones crónicas de la presión arterial poco importantes en rango, dicho riesgo también esta presente y aumentado.

En sentido contrario, el adecuado control de la presión ha demostrado que el mayor beneficio se obtiene en la reducción de aproximadamente el 40% de las posibilidad de sufrir accidentes cerebrovasculares.

Muchos pacientes como algunos médicos, tienden a subestimar la gravedad de esta enfermedad y sus consecuencias porque  es asintomática por largo tiempo.

Lo concreto es que a la hipertensión arterial se la subestima. Por eso, los pacientes muchas veces se automedican, se diagnostican y deciden por si mismos si están correctamente o incorrectamente controlados. «Tengo presión alta, pero no me preocupa porque es nerviosa», «Prefiero tomar remedios a cumplir la dieta» o » A mi edad, que ejercicios voy a hacer, si nunca hice nada», son algunas expresiones equivocadas.

La peor receta: automedicación e  indiferencia

  En la ciudad de La Plata cuando se realizó el décimo sexto Congreso Argentino de Hipertensión Arterial los especialistas en el tema coincidieron  en  que la  hipertensión es una grave enfermedad silenciosa.

Para entender en qué consiste esta patología  debemos tener en cuenta que nuestro corazón bombea 5 litros de sangre por minuto a las arterias, que luego la repartirán por todo el organismo.

Cuando las cavidades del corazón se llenan de sangre, ocurre inmediatamente la contracción o sístole de  dicha cavidad, registrándose en ese momento la presión máxima o sistólica.  Cuando esta cavidad se relaja y se vacía, habiendo impulsado la sangre hacia las arterias, se registra la presión mínima o diastólica. La misma se mide en milímetros de mercurio (mmHg).

Los parámetros normales en el adulto son 120 mmHg para la máxima y 80 mmHg para la mínima.

La hipertensión arterial consiste en una reducción del calibre de la arteria, debido al  engrosamiento de la pared por causa genética o por diversos factores como elevado colesterol (que va tapando las arterias) sobrepeso, tabaquismo y/o sedentarismo.

Al disminuir el calibre de la arteria, la sangre tiene menor espacio para pasar, razón por la cual obliga al corazón a realizar un esfuerzo mayor para bombear la sangre, aumentando el riesgo de que el mismo se lesione o que no llegue la correcta irrigación sanguínea a las extremidades o al cerebro, pudiendo causar en este caso un accidente cerebrovascular.

La clave de la prevención es mantener la presión dentro de los parámetros normales, 120 de máxima y 80 de mínima, realizar actividad física, no fumar, tener controlado el nivel de colesterol

y el sobrepeso. También es importante darles importancia a los antecedentes familiares.

Según datos publicados por la Agencia de Noticias Científicas y Tecnológicas de la

Argentina, el 30% de los adultos en el país son hipertensos.

El «cuco» de la Hipertensión Arterial 

Situación 1:   Médico: ¿sufre de alguna enfermedad?  Paciente: no.

Médico: ¿toma alguna medicación?, Paciente: sí, Enalapril para la presión.

Situación 2:   Paciente: Doctor, aquí tengo anotadas las presiones que tuve: el lunes a las 8:00 hs                                                                    14/10 a las 15 hs 15/10,5. El martes tuve tanto, el miércoles tuve…………

¿Por qué estas actitudes tan diferentes, una negando la enfermedad y la otra controlando estrictamente las variaciones de la presión?

Es importante saber que la Hipertensión Arterial puede ser un síntoma de otra enfermedad, en cuyo caso se cura tratando la enfermedad primaria. La mayoría de las veces la Hipertensión es la enfermedad en sí misma y como tal puede tener distintas gradaciones: leve, moderada o grave. Además de ser una enfermedad, es un factor de riesgo.

Este es el motivo por el cual es importante mantenerla en los valores más bajos que sean tolerables para el paciente.

El tratamiento se sustenta en:

1.- Eliminar o evitar el sobrepeso

2.- Realizar actividad física, evitando el sedentarismo.

3.- Regular la ingesta de sal.

4.- No fumar

5.- El uso de distintos medicamentos solos o asociados para bajar la presión  arterial.

6– Consumo de jugo de limón, jugo o ensaladas de remolacha y bananas. (Consultar).

No duele, pero lastima

La Hipertensión, en general, no duele. Esto explica la actitud del paciente de la primera situación. No duele pero lastima nuestros órganos. Cuando éramos chicos nos asustaban con el «cuco» que habitaba en la oscuridad y podía dañarnos. Con la presión arterial, la forma de prender la luz, es saber si somos hipertensos (tarea del médico) y si lo somos, tratarnos (tarea del médico y del paciente).

Con esta actitud podremos evitar la mayoría de los daños que este «cuco» nos puede provocar.


Prevención para la enfermedad de Alzehimer

Esta enfermedad, cuya causa se desconoce y donde se produce un proceso degenerativo del cerebro, es una de las causas de deterioro de las funciones intelectuales superiores (lenguaje, Memoria, Inteligencia, etc)  que afecta a la población de mediana o alta edad: preferentemente a los más ancianos

No obstante, la causa mas frecuente de estos trastornos es lo que se denomina deterioro cognitivo o demencia multilinfatica, donde la causa SI se conoce (hipertensión arterial, diabetes, ateroesclerosis). Las lesiones son micro infartos cerebrales múltiples que van deteriorando la corteza  cerebral anatómica y funcionalmente y otras de importantes órganos.

La enfermedad de Alzehimer no tiene todavía, tratamiento especifico; pero es ampliamente reconocido que el cuidado integral de la salud, el adecuado control de los citados factores de riesgo vascular y el ejercicio permanente de nuestras facultades intelectuales hasta las edades mas avanzadas (juego de ingenio, lectura, crucigrama, ejercicio aeróbicos y de coordinación, etc) suelen retardar o evitar la aparición de los síntomas de esta enfermedad.

Fuentes: Dr. Carlos F. Piovano. Dr. Eduardo César Kogan
Cartillas de prevención. Hospital Álvarez

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