30 de marzo de 2026
Nueve hombres fueron procesados acusados de explotar sexualmente a 50 mujeres, entre ellas dos menores, en un prostíbulo encubierto bajo la apariencia de un boliche en el barrio porteño de Recoleta. Según la investigación, las víctimas eran reclutadas para realizar “presencias” y servicios de “copas”, por montos muy bajos. También se ofrecían encuentros sexuales con clientes en hoteles cercanos.
El juez federal Sebastián Casanello comunicó los procesamientos sin prisión preventiva contra los acusados, quienes habrían captado y recibido al menos a 50 mujeres para explotarlas sexualmente en el local “D’Lirio”, ubicado frente el cementerio de la Recoleta. Allí se aprovechaban de su situación de vulnerabilidad y las sometían a un estricto sistema de control. Los hechos habrían ocurrido al menos entre abril de 2022 y el allanamiento realizado el 9 de julio de 2024.
Además, el juzgado ordenó trabar embargos sobre los bienes de los imputados por un total de $7.800 millones, dispuso la inhibición general de bienes de la empresa Gran Recoleta S.A. —responsable del local—, y la prohibición de salida del país y de acercamiento a las víctimas para todos los acusados, destaca el portal Fiscales.
La investigación se inició a raíz de una denuncia anónima realizada el 6 de abril de 2022, a través de la Línea 145 de atención telefónica gratuita, en donde se informaba que en el local funcionaba un prostíbulo encubierto como bar y boliche bailable, donde se cobraban entradas de entre $30 mil y $50 mil para compartir una mesa con una mujer.
La persona expuso que en el lugar se coordinaban encuentros sexuales que luego se concretaban en hoteles cercanos. También se mencionó que en el lugar había mujeres menores de edad, que se comercializaban drogas y la posible existencia de connivencia policial.
La estructura operaba bajo la fachada de la sociedad Gran Recoleta S.A., integrada por dos de los actuales imputados y un tercero —fallecido en 2024—, y contaba con una distribución de roles.
Las mujeres eran captadas principalmente a través de redes sociales como Instagram, Facebook y WhatsApp, mediante ofertas laborales bajo el término “presencias” para atraerlas al establecimiento engañadas y aprovecharse de su situación de vulnerabilidad.
Por estos “trabajos”, recibían pagos fijos de entre $7.000 y $20.000 por noche, debían presentarse a las 22.00 y permanecer hasta las 06.00 y, en caso de llegar tarde o retirarse antes, no cobraban la remuneración.
Se supo además que, de la investigación fiscal, se determinó que D’Lirio constituyó la continuación de Madaho’s. Ese establecimiento contaba con sedes en la Ciudad Autónoma de Buenos Aires y en Mar del Plata y la Justicia también acreditó hechos de trata con fines de explotación sexual en el local.
