Empresas piden por la derogación del Estatuto del periodista

8 DE FEBRERO DE 2026

El Estatuto del Periodista Profesional en Argentina (Ley 12.908), vigente desde 1946, es la norma fundamental que regula la actividad laboral de los periodistas en relación de dependencia. Garantiza derechos como la estabilidad laboral, jornada de trabajo, vacaciones pagas, categorías profesionales, firma de notas y el secreto profesional. En la nueva ley que se quiere aprobar sobre reforma laboral, se pide su eliminación.

Sobre este tema, en los últimos días circuló un texto firmado por cinco de las más importantes cámaras empresariales que agrupan a las empresas de medios de comunicación del país y llegó a manos de algunos senadores nacionales. El texto respalda la derogación del Estatuto del Periodista, incluida en la reforma laboral, y da argumentos en favor de esa medida.

Desde el Sindicato de Prensa de Buenos Aires (SiPreBA) consideraron que «el escrito contiene una serie de falacias respecto del impacto que tendría una eventual derogación del Estatuto».
El primer punto que destacan es que la derogación del Estatuto facilita los despidos y por lo tanto la consecuencia directa e inminente será la destrucción de puestos de empleo formales y su reemplazo por empleo basura. «El escrito lo dice claramente: buscan legalizar una práctica actualmente ilegal que es la utilización del mal llamado ‘colaborador’.

Esta figura esconde una hiperprecarización laboral. Periodistas a destajo sin ningún límite. Sin vacaciones, sin sueldo, sin derecho a enfermarse», indicaron.
En segundo término, apuntan a que las empresas han impuesto una reforma laboral de hecho en el gremio a partir de los bajos salarios que pagan y que se niegan a aumentar acorde a las necesidades de una familia trabajadora.

El tercero es que SiPreBA advierte que las entidades empresarias «se han negado sistemáticamente a negociar de buena fe la forma en que se debe retribuir las nuevas tareas que genera la incorporación de las diferentes tecnologías». Agregan que «el Estatuto no impide ninguna actualización, como lo demuestra la existencia de diferentes acuerdos en muchos lugares del país que han incorporado esas tareas sin ningún inconveniente».

Por último, «las patronales se victimizan ante la competencia desleal de las plataformas. Pero, en lugar de intentar regularlas, eligen pisarle la cabeza a las y los trabajadores, el eslabón más débil de la cadena», expresan.
Y concluyen: «Esta postura de las empresas de medios, que no se animan a sostener públicamente porque contradice su histórico discurso, implica un ataque directo al periodismo y la libertad de expresión».

Fuente: tiempoargentino

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