6 de febrero de 2026
Por Ricardo Guaglianone
Para sorpresa de muchos, Messi visito la Casa Blanca y tuvo una foto con Donald Trump junto con el Inter Miami campeón.
Francamente a muy poca gente le importa en el actual contexto mundial y la situación personal del presidente, acusado de pedofilia en los archivos Epstein, las comparaciones que hizo de Messi con Cristiano Ronaldo y Pelé entre otras ocurrencias graciosas usando esa reunión para lavar su imagen. Entre broma y comentarios, aprovechó para hablar de Cuba y de la guerra en Irán. ¿Messi con su presencia avala estas políticas?
El Inter Miami fue invitado tras haber ganado el máximo trofeo de la MLS, a toda vista la visita fue pensada para impulsar la idea de que el equipo apoya al presidente, con fotos que dieron vuelta por todo el mundo.
No había demasiadas excusas para una negativa (el presidente es un hombre muy violento y patotero) y también había demasiadas excusas y motivos para no ir.
Messi ya había evitado una vez ir a la Casa Blanca. “Por un tema de agenda” y tampoco se cruzó con Trump en el Americas Business Forum, en Miami el año pasado.
La invitación al Inter tuvo lugar en un momento tenso, en medio de la guerra de Estados Unidos e Irael contra Irán, que no encuentra apoyo interno, y cuando el republicano goza de una popularidad en baja por las acusaciones de pedofilia, donde hay incontables imágenes en las redes donde se lo ve con niñas pequeñas y la baja popularidad también se da en el plano local, sobre todo porque no logra bajar la inflación.
¿La foto con Messi, ídolo de alcance mundial, le dio a Trump un respiro en medio de un mar de preocupaciones?
¿La foto de Trump con Messi desnudo su imagen de inocencia sobre situaciones políticas que llevaba en los hombros?
¿Es habitual que la Casa Blanca invite a equipos estadounidenses tras un triunfo deportivo nacional o internacional y sea obligatorio ir?
Por ejemplo, la selección masculina de hockey sobre hielo, que ganó la medalla de oro en los Juegos Olímpicos de invierno en Milán, visitó a Trump y tuvieron fotos en el Jardín Sur de la casa de gobierno.
Pero el equipo de hockey femenino que ganó esa misma medalla declinó la invitación aludiendo problemas de agenda.
Quizás Messi no haya tenido más remedio que aceptar la invitación dado que previsiblemente será la máxima estrella del próximo Mundial y prefirió ir mezclado con todo su equipo, tal vez pensando que no tendría tanta trascendencia y tanta indignación en buena parte de sus fanáticos argentinos y del mundo.
Una visita polémica sin dudas y todo muy oscuro por cierto.
