¿Qué impacto para los internos del Hospital Borda por los hechos ocurridos en los terrenos del mismo, el dia 26 de abril?

DesBordados

En la actualidad se habla bastante de la caída de la función paterna, lo cual incide en algunos malestares que aquejan a niños , adolescentes y adultos, principalmente padecimientos que se relaciona con la inhibición y la angustia y se abren en diversos síntomas que se manifiestan en todos de diferentes formas.
¿Qué es esto de la función paterna, la ejerce solo el padre?
No. Como lo dice claramente, es una función, que la puede ejercer la madre, el padre, un familiar, alguien significativo, una Institución, que brinda contención, y el marco regulatorio necesario para que un sujeto desarrolle su vida saludablemente. Esto en un ámbito familiar, o Institucional.
Y cuando hacemos referencia a sujeto, hablamos de sujeto de derechos. Los derechos pueden ser vulnerados de diferentes formas tanto en el espacio público como en el privado, e implican violencia física o simbólica. Entonces emergen problemáticas que inciden en el comportamiento de las personas: angustia, ansiedad, miedos, fobias, inhibiciones, adicciones, stress emocional, y otras dolencias que afectan lo orgánico: insomnio, migrañas, nerviosismo, hipertensión arterial, cardiopatías, gastritis, asma…
Pensemos entonces en las consecuencias, que la violencia institucional, que se ejerció sobre los internos y trabajadores de la salud del Hospital Borda, sobre periodistas y legisladores desde una fuerza de “seguridad” acéfala, y en las imágenes de violencia que muestran el desamparo y la fragilidad subjetiva, y que nos afectan a todos, porque nos angustia, nos violenta de alguna forma, aún cuando somos espectadores distantes.
Imposible separar el discurso político del discurso psicoanalítico, las acciones de las que fuimos espectadores nos implican a todos.

Violencia, pérdida de vidas, impotencia, abuso de poder, indiferencia, autoritarismo y abandono de personas, nos afectan en nuestra integridad física, en nuestro equilibrio emocional y psicológico, y pueden dar lugar a nuevas manifestaciones de malestar en el cuerpo y en nuestro comportamiento.
La función paterna se ejerce tanto en el ámbito familiar como en lo público, es regulatoria, establece normas, y no es para reprimir. La Ley nos protege, en nuestros derechos y en nuestras libertades. La Ley de Salud Mental, es una de las tantas leyes que se han trasgredido en ese día.
Todos nuestros actos tienen consecuencias, por lo tanto de las decisiones que tomamos somos responsables.
Y volviendo a lo más familiar, pensemos si trasmitimos a nuestros hijos, en lo cotidiano, un discurso coherente, en el que las palabras y las acciones coinciden, y no nos contradecimos. Deternos, hacer una pausa, hablar con nuestros hijos y principalmente escucharlos para evitar que padecimientos más complejos nos desborden algún día.
Por Cecilia Salvetti
Psicóloga UBA

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